Seguro de baja laboral para autónomos ¿con o sin baremo?

¿Te imaginas recibir llamadas de clientes y no poder atenderlas por que has enfermado?

¿A que estás pensando en final de mes….? uff!!

Cuantas veces les hemos dicho en tono de humor a nuestros clientes y a nuestros amigos aquello de “soy autónomo, nunca me pongo malo” y es cierto, lo primero claro, porque lo segundo es más difícil que lo controlemos, ¿verdad?

La realidad es que el día a día lo tenemos montado para no fallar, pues debemos mantener nuestro ritmo de trabajo para seguir manteniendo los clientes satisfechos y cubrir todas las necesidades económicas que tenemos al levantar cada día la persiana, aunque esta sea simbólica.

¿Qué sucede si un día enfermas y no puedes ir a trabajar?

No hace falta que te lo cuente ¿verdad?, los gastos sí que no entienden de enfermedades.

Y la verdad es que nadie podrá pasar por ti esos días en cama. Pero lo que si puedes es prevenir de antemano el delegar los gastos fijos a tu aseguradora.

Para ello están los seguros de baja laboral o también conocidos con las siglas ILT, (Incapacidad Laboral Temporal), que están pensados para darte cobertura económica justo cuando más lo necesitas, puesto que no estás en condiciones de trabajar.

¿Cómo funcionan los seguros de baja laboral?

 Muy simple, a cambio de un importe fijo que pagarás anualmente en concepto de prima de seguro, cada vez que tengas una dolencia o un accidente, tu compañía aseguradora te indemnizará por los días que estés de baja y así podrás hacer frente a tus gastos fijos al no poder trabajar.

Vamos a poner un ejemplo

Pongamos que al mes tu facturación es de 6.000€ y tus gastos fijos son del 50%, por lo tanto mientras no puedes trabajar debes cubrir esos 3.000€ mensualmente.

A la hora de contratar el seguro debes decidir que cantidad quieres percibir diariamente en caso de estar de baja, por tanto, siguiendo con el ejemplo anterior, deberás contratar el cobro de 100€ diarios (3.000€ / 30 días) y de esta forma tendrás cubiertos los gastos mensuales. 

Te he hablado de cubrir los gastos fijos, pero tu actividad genera ingresos residuales, con lo que los gastos ya los tienes cubiertos, por tanto puedes dar cobertura a tu propia nómina.

Y perfectamente podríamos haber hablado de contratar a alguien ajeno para que realice tus trabajos, seguir facturando con normalidad y seguir teniendo satisfechos a tus clientes, con lo cual estarías cubriendo sus honorarios.

Lo que está claro es que cada uno de nosotros tenemos nuestras propias necesidades, por lo tanto, cada uno de nosotros utilizaremos el seguro de la forma que más se ajuste a nosotros.

 Y para ello existen dos modalidades de seguros de baja laboral.

  1.  El baremado
  2. Y el no baremado

Pongamos los pros y los contras de cada uno de ellos encima de la mesa, para que así te ayude a definir cual cubre mejor tus necesidades.

 

BAREMADO

NO BAREMADO

 

PROS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Todas las dolencias tienen los días de baja que cobrarás definidos
  • Conoces de antemano el baremo y por tanto la indemnización
  • Puedes seguir trabajando
  • Sin franquicias independientemente de la actividad
  • No es necesario tramitar la baja conla Seguridad Social.Solo informe médico
  • Tramitación más simple y sin esperas de alta médica para cobrar
  • TARIFA MÁS ECONÓMICA

 

 

 

 

  • Libertad de elección de franquicias para ajustar la prima
  • Se cubre la totalidad de días de baja efectiva
  • Posibilidad de contratar capital variable en el tiempo
  • Se puede contratar hasta 1 año y medio de indemnización
  • Es más flexible para ajustarse mejor a las necesidades reales

 

 

 

 

 

 

CONTRAS

 

 

 

 

 

  • Pequeñas dolencias de pocos días no se cubren
  • Al igual no llegas a cubrir todos los días reales de baja puesto que todas las dolencias están bajo baremo.

 

 

 

  • TARIFA MÁS ELEVADA
  • Se requiere baja Seguridad Social
  • No se puede trabajar mientras estás de baja
  • Mayor tramitación y habitualmente cobro al recibir el alta, aunque se puede solicitar adelantos

 En definitiva de lo que se trata, como te decía al principio, es de conseguir el binomio:

 “no dejemos colgado al cliente” + “tengamos cubiertos los gastos fijos”

 Y por último decirte simplemente que pases a la acción, ¿a que te suena esto del día a día?, pues asesórate de lo que te supone al mes contar con esta tranquilidad y verás por tí mismo que merece la pena no jugársela.